DESINFORMÉMONOS: La lucha combativa del 2 de octubre
2026-10-04 02:42:23
🔊
Escuchar esta noticia
Voz sintética en vivo
3 octubre 2026 0
Fotos: Gerardo Magallón
Empezó la “mañanera” con un ¡2 de octubre, no se olvida!, seguido de una promesa: su gobierno no reprimiría movimientos sociales. Sin embargo, horas más tarde el antiguo cuerpo de granaderos -cuya disolución era parte del pliego petitorio del movimiento estudiantil de 1968- y que ahora ostenta las siglas SSC (Secretaría de Seguridad Ciudadana) arremetía contra los jóvenes contingentes que salían de la estación de Metro Tlatelolco. Por un lado, golpes, patadas y uso de gases. Por el otro lado, gritos: ¡Paren! ¡No hicimos nada! ¡Hay un bebé! Además de heridos y encapsulados, hubo encarcelados.
Paralelamente fueron cerradas las estaciones de Metro Bellas Artes e Hidalgo lo que obligó a muchas personas a caminar y ver el gran, el enorme despliegue de las fuerzas del orden en las calles adyacentes, muchas de ellas acordonadas, cerradas también. Se dice más de 900 policías y 200 SSC.
Ella puso cara de preocupada inocencia y preguntó a una mujer policía qué estaba pasando.
-Hay una manifestación.
-Pero, ¿es peligrosa? ¿Por qué están tantas de ustedes aquí con cascos y escudos?
-No.
-¿De qué es la manifestación?
-Por algo que pasó hace mucho, creo que en 1682.
Su compañera policía la corrigió: En 1982.
Ella no dijo nada y mientras caminaba hacia el Palacio de Bellas Artes con la idea de encontrarse de frente con la Marcha, pensó: “Caray, en ese entonces todavía vivía Sor Juana… Sor Juana que decía que leía y estudiaba no para aprender más sino para ser menos ignorante.
En su libro Memorias del 68, el fotógrafo y cineasta Óscar Menéndez subraya la alegría que caracterizaba al Movimiento Estudiantil que fue de julio a octubre de 1968. Sus imágenes muestran rostros alegres en las marchas y mítines. Con los estudiantes iban gentes como el escritor Juan Rulfo y también bailarinas, poetas, actores como Margarita Isabel a quien todos ubican ahora como la mamá de Mario Iván Martínez actor, cantante, escritor; músicos como Óscar Chávez y Los Folkloristas, pintores. Todos convocados por el “Únete, pueblo”.
Eran tiempos de rebeldía y de esperanza, marcados por la guerra de Vietnam, la reciente muerte del Comandante Ernesto Che Guevara. Las jóvenes empezaban a usar minifaldas y pantalones. Los brigadistas volanteaban por toda la ciudad y hasta letreros les ponían a los perros. Iban más allá de “imaginación al poder”.
Hacían asambleas que duraban horas y no se eternizaban sólo porque Raúl Álvarez Garín, uno de los principales líderes del movimiento, pedía: “Sea concretito, compañero”. Discutían sobre política, conscientes de que el futuro estaba en sus manos. Con irreverencia entraron al Zócalo al grito “Sal al balcón, hocicón”, que tanto le pudo a Gustavo Díaz Ordaz, entonces presidente y también represor. Pero también sabían guardar silencio y lo demostraron en una de las marchas más imponentes y numerosas de las que se tenga recuerdo, la del 13 de septiembre de hace 58 años.
Hoy llegaron a la Plaza de las Tres Cultural miles de jóvenes, estudiantes reunidos en contingentes, normalistas y maestros para acompañar a los sesentayocheros que caminaban tras la manta: “La soberanía se defiende con el pueblo” y que traía el logotipo del Comité 68. una paloma blanca saliendo de la oscuridad enmarcada por el color rojo. Las autoridades hacen un estimado de ocho mil asistentes. En aquel entonces podían juntarse cerca de 400 mil en forma bastante pacífica, organizada, luchando por democratizar al país.
¡No somos uno, no somos cien, pinche gobierno cuéntanos bien! Iban correando. ¡2 de octubre no se olvida, es de lucha combativa! ¡Ayotzi vive, la lucha sigue, sigue, sigue!
Las pintas hicieron hablar los muros, Sí, los llenaron de color, también de gritos, reclamos, reflexiones: ¡La historia no está muerta! ¡La historia no se cuenta, se cuestiona! ¡Presupuesto para la educación no para la guardia Nacional! ¡Ya me cansé de solamente no olvidar! Como último actor de amor… Voy a luchar por un futuro para todos. ¡Fue el estado! Harfuch=Ordaz.
Hay quienes tienen clara la participación de Omar García Harfuch en la “junta de autoridades” para armar la Verdad Histórica en el caso de Ayotzinapa. Además recuerdan que su padre, Javier García, torturaba y desaparecía estudiantes, campesinos y obreros durante la Guerra Sucia. Y su abuelo, Marcelino García Barragán, es uno de los “autores” del 2 de octubre…
A lo largo del recorrido alguien se dedicó a pintar consignas con el nombre de Roberto Escudero, uno de los dirigentes del Comité Nacional de Huelga (CNH) de la Facultad de Filosofía y Letras, muy cercano al escritor José Revueltas. Ese alguien dice su intención sonriendo: Que los jóvenes sepan los nombres de los participantes en el 68, que no caigan en el olvido, que no los engulla el Mictlán.
Y nos recuerda un dato, una efeméride. Hace diez años se suicidó Luis González de Alba, El Lábaro, del hermoso libro Los días y los años su versión, su crónica de ese entonces.
En medio de los contingentes una pareja baila, se sonríen, se toman de las manos. La gente los mira, los graba. Son una nota de frescura en medio de esta tarde que oscila entre el recuerdo, el presente y que apunta al futuro.
Sí, también estuvo el Bloque Negro, cual Átila, destruyendo todo a su paso. Al verlos la gente se hacía a un lado.
El Zócalo parece patio de secundaria: muchos jóvenes sentados en el piso platicando, otros muy serios están formados. Se venden refrescos y papitas. Desde el templete Félix Hernández Gamundi fija la postura del Comité 68. Buen orador desde sus tiempos de estudiante de ingeniería en el Politécnico. Sobreviviente de Tlatelolco, preso político en Lecumberri, sabe captar la atención sin gritos, sin aspavientos. Los crímenes de lesa humanidad no preescriben -explica. Se valen los juicios post mortem: “El Poder judicial tiene obligación de continuar con los procesos llevando a tribunal a los presuntos responsables, estén vivos o hayan muerto”. Esto aplica a Díaz Ordaz, Echeverría y Gutiérrez Barrios.
Seguimos sin saber cuántos muertos hubo en Tlatelolco. La Secretaría de la Defensa Nacional posee documentos que podrían tener esa información. Una de las banderas del Comité 68 es la No Impunidad. Esto es válido también para los hechos ocurridos el 10 de junio de 1971 y, por supuesto para la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014. Se guardó un minuto de silencio por los ausentes que son muchos.
¡2 de octubre no se olvida: es de lucha combativa!