REPORTE MÉXICO ← VOLVER AL INICIO

MARTÍN LAZO CUEVAS: La sinfonía del sesgo: cuando la academia externa replica el guion del régimen del pasado

🔊
Escuchar esta noticia
Voz sintética en vivo
MARTÍN LAZO CUEVAS: La sinfonía del sesgo: cuando la academia externa replica el guion del régimen del pasado
​Por: Martín Lazo Cuevas

​En el complejo ajedrez de la geopolítica de la información, con frecuencia asistimos a fenómenos donde la distancia geográfica y el prestigio institucional terminan convertidos en mamparas para la reproducción de discursos locales. El más reciente informe del laboratorio de investigación del Centro de Derechos Humanos de la Universidad de California en Berkeley, enfocado en las agresiones a periodistas y defensores en México, constituye un ejemplo fehaciente de esta dinámica. Lo que a primera vista se presenta con la pátina de la rigurosidad científica y la imparcialidad metodológica del Norte Global, revela al desmenuzarse una coincidencia casi milimétrica, frase por frase y concepto por concepto, con la narrativa de la oposición política nacional.

​Resulta indispensable señalar el desatino metodológico que significa pretender encuadrar la realidad mexicana dentro de moldes anglosajones y parámetros judiciales extranjeros. En la arquitectura legal e institucional de México, la existencia probada de un delito, la determinación de la calidad de víctima y la atribución de culpabilidades a un victimario requieren de un proceso penal conducido formalmente a través de carpetas de investigación ante la fiscalía correspondiente y respaldado por una sentencia firme emitida por el Poder Judicial. Sin embargo, en el documento emitido por Berkeley no existe referencia contundente a expedientes judiciales ni a procesos penales concluidos que determinen la autoría directa o instigación de los gobiernos federal o estatales en los crímenes relatados.

​Esa omisión de la verdad jurídica no es casual; responde a la adopción ciega de un conteo de hechos aislado que sustituye el debido proceso por el señalamiento político. Al asumir como verdades axiomáticas las premisas que durante más de seis años ha repetido la alianza opositora —integrada por los partidos del antiguo régimen—, la academia estadounidense demuestra una miopía estructural. Se ignora que a partir del año 2018 México inició un cambio de paradigma democrático donde, por primera vez en la historia moderna, el pueblo obtuvo acceso directo a la información pública mediante las conferencias matutinas, rompiendo el monopolio de la verdad que ejercían las élites económicas, los consorcios mediáticos y los grupos editorialistas tradicionales.

​Interpretar el derecho de réplica y el combate a la desinformación como un simple "hostigamiento" o "estigmatización" es asumir la postura defensiva de quienes perdieron el privilegio de imponer la agenda nacional sin contrapeso alguno. La conferencia matutina no nació para perseguir, sino para desmantelar las calumnias e intenciones de una narrativa corporativa que históricamente operó al servicio del poder financiero. Cuando una universidad extranjera omite este contexto de democratización informativa y decide articular su diagnóstico con los mismos adjetivos de la oposición política derrotada en las urnas, su neutralidad académica queda seriamente comprometida. La investigación social deja de ser un ejercicio objetivo para convertirse en la caja de resonancia de un proyecto político en retirada.