El egoísmo en la política se escribe con “R” de regidora
2026-05-28 21:42:22
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Resulta difícil comprender cómo una representante popular puede mirar con recelo programas que buscan acercar espacios de recreación y convivencia a quienes menos posibilidades económicas tienen. Porque el acceso al esparcimiento no debe verse como un lujo exclusivo de quienes pueden pagar una entrada, sino como un derecho social que también fortalece la integración familiar, la salud emocional y el tejido comunitario.
Mientras miles de familias enfrentan diariamente problemas económicos, gastos de alimentación, transporte y servicios básicos, la posibilidad de acudir gratuitamente a un parque, una deportiva o al Zoológico representa mucho más que un paseo: significa un respiro, un momento de convivencia y una oportunidad de inclusión social. Negar o cuestionar ese beneficio proyecta una visión alejada de la realidad que viven muchos hogares leoneses.
La postura de la regidora además genera una percepción política inevitable: que hoy termina coincidiendo con el bloque opositor dentro del ayuntamiento encabezado por personajes afines al PAN de la alcaldesa Alejandra Gutiérrez Campos, precisamente cuando se implementan medidas de gratuidad orientadas hacia los sectores más humildes. Paradójicamente, quienes durante años defendieron discursos “sociales” parecen incomodarse cuando el beneficio llega directamente al pueblo.
Pero más allá de la crítica coyuntural, existe otro elemento que debilita el discurso moral de Norma López Zúñiga: la falta de congruencia política. La ciudadanía recuerda que anteriormente militó en el PRI, después en el Partido Verde y ahora se asume como independiente. Ese tránsito constante entre colores y plataformas deja inevitablemente dudas sobre la autenticidad de sus convicciones ideológicas. Cuando la trayectoria política parece adaptarse según la conveniencia del momento, la autoridad moral para cuestionar programas sociales se reduce considerablemente.
Y entonces surge una pregunta válida para la opinión pública: ¿la regidora ya transparentó con claridad cuánto percibe realmente entre salario, apoyos, compensaciones, viáticos y demás beneficios provenientes del erario municipal? Porque el presupuesto público del que ella cobra también proviene del esfuerzo de miles de ciudadanos humildes que pagan impuestos, consumen productos gravados y sostienen económicamente al municipio con su trabajo diario.
Si ese dinero pertenece a todos los leoneses, resulta contradictorio cuestionar que una parte de esos recursos regrese precisamente en beneficios sociales para las familias de menores ingresos. La gratuidad en espacios públicos no es un despilfarro; es una forma de redistribución social y de reconocimiento de derechos básicos para sectores históricamente excluidos.
León necesita representantes sensibles a la realidad social, no políticos que desde la comodidad del cargo observen con desdén el derecho de las personas humildes a disfrutar de los espacios públicos de su propia ciudad. Porque el municipio no pertenece solamente a quienes pueden pagar una entrada; pertenece también a quienes, con enormes sacrificios, sostienen todos los días la vida económica y social de León.